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El importante desarrollo ganadero en el Perú

Enero

08

El importante desarrollo ganadero en el Perú

El importante desarrollo ganadero en el Perú

Perú se caracteriza por tener una actividad ganadera ancestral, prueba de ello es la domesticación de animales oriundos por parte de los antiguos peruanos. Tal es el caso de la llama, alpaca y cuy. Tiempo después, con la llegada de la colonia española, se introdujeron otros animales como los equinos (caballos), vacunos, porcinos, caprinos (cabra o chivo) y ovinos (ovejas), que lograron adaptarse positivamente al clima de la zona, logrando fortalecer aún más dicha actividad milenaria, la cual se orienta esencialmente al consumo directo. En el caso de las ovejas y las alpacas, sus finas lanas suelen ser exportadas por su positiva aceptación mundial.

Dada la importancia del sector ganadero, que representa cerca del 40% del Valor Bruto de la Producción Agropecuaria, Perú está priorizando cadenas productivas según las poblaciones más vulnerables y en situación de pobreza, enfocándose en tres crianzas: ovinos (ovejas), alpacas y vacunos.

Ganadería sostenible

Dentro de las acciones que está realizando Perú para convertirse en una potencia ganadera y lechera, el Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri) firmó no hace mucho un convenio con 239 alcaldes de 18 regiones para alcanzar 150 mil hectáreas de pastos cultivados en sierra y selva al año 2021.

Dicha alianza estratégica entre el Minagri y los gobiernos locales permitirá promover la siembra, el manejo y la conservación de pastos y forrajes para mejorar las condiciones de vida de más de 1.8 millones de familias en 239 distritos del país.

Asimismo, el sector tiene previsto, a través del referido convenio, elevar la calidad del ganado y ofrecer al consumidor leche, queso y carnes de primera calidad, promoviendo el emprendimiento y el cambio de los sistemas de producción, dando como resultado elevar la calidad de vida de la población rural.

Cabe resaltar que la ganadería es la principal fuente de ingresos de familias pobres y la meta es lograr el desarrollo rural sostenido, mejorando el piso forrajero y generando negocios locales. Por ello, el Minagri viene implementando el Plan Ganadero como instrumento de política que permitirá el despegue de la ganadería para los próximos 10 años (2017-2027).

Situación actual

En el Perú, la actividad ganadera se realiza en las regiones de la Costa, Sierra y Selva, las cuales determinan los diversos sistemas y características productivas en cada tipo de crianza. Según información de Minagri, en el contexto actual, el desarrollo de este sector se da en base a las potencialidades que ofrece cada región y al uso de modernas tecnologías de crianza, teniendo como objetivo contar con una ganadería competitiva dentro de una economía regional, nacional y global. Paralelamente, la industria ganadera busca promover el fortalecimiento de la institucionalidad y la asociatividad con fines empresariales; así como, la protección, aprovechamiento y desarrollo de la producción y mercado interno.

La ganadería en nuestro país se desarrolla básicamente bajo tres modalidades:

  • Ganadería comercial: Se realiza en la costa y se caracteriza por ser una crianza moderna de ganados de raza. Se especializa por predominar la producción intensiva de porcinos, engorde de bovinos (vacas, bueyes y toros) y ganadería lechera.
  • Pequeña y mediana ganadería: Se realiza en la costa, sierra y selva del país. Se caracteriza por ser una actividad semi intensiva y extensiva, donde predominan los pequeños ganaderos lecheros, así como la ganadería extensiva bovina y ovina, y un reducido número de alpaqueros. Está orientada al mercado local y regional.  
  • Ganadería con producción de subsistencia: Se realiza en la costa, sierra y selva del país. Se caracteriza por poseer pocas cabezas de ganado. Se desarrollan estrategias de autoconsumo en su producción. Predominan las comunidades campesinas, así como los criadores de ganado ovino, bovino, porcino y camélidos sudamericanos.

Según Minagri, para fines de este año el sector estima cerrar con 42 000 hectáreas de pastos cultivados, cifra superior a las 35 000 hectáreas establecidas como meta inicial.

Sin embargo, para el 2021 se ha propuesto potenciar la siembra de pastos y llegar a 150,000 hectáreas en la Sierra y Selva del país.

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